Tipo de plumas y sus características.
PRIMARIAS
Generalmente son 10 plumas en cada ala. Son las más largas y están situadas en el extremo del ala. La función que tienen es dar velocidad a la paloma al volar,se localizan en los extremos de las alas y que se encuentran insertadas en los huesos de la mano. Son largas, fuertes y rígidas, tienen la función primordial del vuelo, proporcionando la fuerza de propulsión y la velocidad del vuelo. Se les llama también remeras, pues sirven para «remar» en el aire.
SECUNDARIAS
Están más cerca del cuerpo y completan con las primarias el ala de la paloma, se encuentran en la parte interna y paralelas a las primarias; están insertadas en la ulna, el hueso del antebrazo. Junto con las primarias son denominadas plumas remeras, y su función principal es retener el aire durante el vuelo facilitando la elevación y ayudando al sostén del ave en el aire.
TIMONERAS O RECTRICES
Casi siempre son 12 plumas (2×6). Hacen de timón es decir son aquellas que forman la cola y participan, como su nombre lo dice, en la dirección del vuelo, de manera semejante a la cola de los aviones, y para efectuar los movimientos de maniobra aérea, aterrizaje o en su caso a la evacion de aves rapaces,
COBERTERAS
Cubren el cuerpo del palomo, aislándolo y protegiéndolo contra la humedad.
PLUMÓN
El plumón es un tipo de pluma caracterizada por tener un raquis muy corto o ausente, por lo que su apariencia es la de un mechón muy fino, lo que le da una importante función en la termorregulación. Por lo general es el primer tipo de pluma que aparece en las aves al salir del cascarón, pues el plumaje típico de los pollos está constituido únicamente por este tipo de pluma aunque también está presente en los adultos debajo de las plumas típicas del cuerpo.
En los pichones la muda será total o parcial dependiendo de la época de su nacimiento. Los que abandonan sus nidos en el mes de marzo, efectúan una muda total a partir del mes siguiente. Por el contrario los tardíos, es decir, los nacidos en agosto o septiembre efectúan una muda parcial, debido a que el frío del invierno corta el proceso fisiológico normal. Ésta vuelve a reanudarse a la primavera siguiente.
Cuando el pichón tiene la edad de unas seis semanas empieza la muda: a esta edad cambian su primera pluma primaria y después, aproximadamente cada 20 días, la siguiente en un proceso que dura unos 200 días, o sea, 7 meses; siempre de dentro hacia fuera. Cuando la nueva pluma tiene ya un 75% de longitud tira la siguiente, entretanto los pichones van renovando también algunas de las secundarias, las de la cola, coberteras y plumón. Cuando quedan pocas primarias para cambiar, empieza la gran muda.
No siempre los pichones cambian todas las plumas secundarias, sin embargo siempre cambian todas las primarias.
Tanto jóvenes como adultos cambian el plumón durante todo el año.
En los adultos la muda comienza por la caída de las remeras primarias. Tiene lugar normalmente de abril a noviembre. Las primeras seis remeras primarias caen a intervalos de tres semanas; a partir de aquí la muda se extiende a las plumas pequeñas del cuerpo, comenzando por las plumillas que se encuentran en el nacimiento del pico.
Las remeras secundarias tienen un régimen especial. La paloma puede mudar sólo 1, 2, 3 o incluso todas las secundarias cada año. La nueva pluma sale un poco más ancha, un poco más corta (1 ó 2 milímetros) y su extremidad es un poco más redondeada.
Las doce timoneras se renuevan cada año. Caen por pares de tal manera que el plano inclinado que forman durante el vuelo se mantiene constantemente lo más perfecto posible.
En la salud del plumaje juega un papel fundamental la glándula uropigia o luza. Se trata de una glándula situada en la base de la cola y cuya función es secretar una sustancia (compuesta por ceras, ácidos grasos, grasa y agua) que cuando es aplicada por el pico permite limpiar las plumas, darles flexibilidad y preservarlas de la humedad. Esta secreción además ayuda a regular la flora bacteriana y fúngica de las plumas.
La muda es un periodo muy estresante con intensos cambios fisiológicos, aumentando considerablemente la vulnerabilidad del palomo a las enfermedades. Por esta razón se debe prestar especial atención durante esta etapa y facilitar al palomo todo lo necesario para que la pelecha se haga de forma correcta.